Adiós 2020. Hola 2021



Despedimos un año cuanto menos extraño (siendo benévolos y evitando ensañamientos innecesarios…). Cada uno realizará distinta valoración según propia experiencia, pero sí existe bastante consenso en el declive económico y empresarial sufrido durante este, ya pasado, año 2020. De la “quema”, como en todas las crisis económicas, siempre hay sectores que se salvan y que incluso crecen de manera exponencial respecto a la tendencia que hasta ese momento venían desarrollando. Pero intentando ser lo más objetivos y generalistas posibles, la crisis económica desatada como consecuencia de la aparición del Covid-19 ha desfavorecido a gran parte del tejido económico y empresarial de nuestro país, si no con consecuencias directas, al menos sí con daños colaterales.

              Pero la gran pregunta que todos nos hacemos es la siguiente ¿qué nos deparará el 2021? Cerramos el año 2020 con un gran halo de esperanza dimanante de la aparición y puesta en marcha de la vacuna que parece nos llevará a la senda de la normalidad que antes de marzo de 2020 todos conocíamos. ¿Será suficiente para la recuperación económica?

               Parece evidente la instauración de una política macroeconómica claramente expansiva durante todo el horizonte de previsión. Gracias a la acción del BCE, los tipos de interés se mantendrán en niveles reducidos, mientras que la deuda pública se colocará con comodidad en los mercados.

   Respecto a circunstancias económicas más relacionadas con nuestro día a día todo dependerá en gran medida de circunstancias como rebrotes, medidas adoptadas por los distintos gobiernos y en general cualquier hecho que provoque un condicionamiento en nuestras rutinas, y que en definitiva influya en hábitos de vida como puede ser salir a cenar o ir de viaje, en clara alusión a dos de los sectores que más castigados se han visto con esta crisis.

              Con todo ello parece que al menos durante los primeros meses del año la incertidumbre está servida. Cualquier previsión económica a estas alturas puede resultar cuanto menos confusa. Sólo nos queda mirar firmemente al horizonte, seguir luchando cada día con la misma ilusión y confiar en que los avances alcanzados en la medicina sirvan para despertarnos de esta pesadilla en la que llevamos sumidos prácticamente un año.

              Feliz y próspero 2021.